Y segundo pues, están divididos en grupos, por dos características complementarias, para una mejor intervención; la primera de ellas, es la edad, ya que al principio, en los primeros años, el desarrollo de sus destrezas es bastante diferente, bastante marcado de acuerdo a su edad cronológica, sin embargo, el punto diferenciador aquí, es que vamos un paso más allá y también tenemos como un elemento muy importante y hasta más importante que el primero, el desarrollo de sus habilidades.
Partimos para ello, de la premisa, que no hay niños iguales, por lo tanto, no hay parámetros iguales, los podemos utilizar como una guía, más no como un elemento discriminatorio o reprobatorio, porque cada niño, se desenvuelve, no sólo según la biología o la fisiología propia, sino también dependiendo de su entorno familiar, costumbres, número de hijo que ocupa en la familia, entre otros factores.
Te preguntarás ¿por qué hemos elegido semillas y plantas, para ponerle el distintivo a los niveles de estudios de los peques?, pues simple y sencillamente, porque las semillas y las plantas, son la mejor similitud que encierra, lo que podemos lograr con un niños, si son mirados con respeto, amor y valorándolos en su propio potencial único y diferenciador, dándonos la posibilidad de descubrir en ellos sus dones, habilidades y debilidades, es más, me animo a decir, que vamos a iniciar un viaje mágico, una maravillosa expedición, al interior de nuestros pequeños para encontrarnos con lo que cada uno de ellos puede ofrecer como sus talentos especiales.
Anda nuestros niveles y encontrarás toda la información que necesitas, y si aún te quedan inquietudes, pues agenda tú cita sin costo y con gusto te asesoramos.